Sólo un día llamado amor

Deslizan pétalos por el mismo cause de tus lágrimas,
provocan ignición a aquel pequeño de las ilusiones.
Las icásticas hojas de una flor amarilla
recorren tu terso cuerpo
diseñándola semejante a la belleza del clavel
eclosionando en primavera...
Seduciendo a las aves estás,
aquellas aves fugaces en el atardecer.
Sólo un día al anochecer
cuando las estrellas hayan sido luz de pasión
y la Luna el infinito amor,
los colores dejan de aparecer
detrás de las ventanas.
Podrías volar muy lejos
inmersa en felicidad,
gráciles tus movimientos
dejándose llevar como mis dedos
contorneándote mujer...
Dulce y preciosa
y yo el endeble ave fugaz
regresando nuevamente al gélido nido.