C.I.N.C.O.

Sumergido por los túneles vacíos
a mi propio hábito
encajaría
y volaría con la castidad encendida.

Corbatas y mocasín
llevaría
del sur al norte
como los papeles en vaivén
y elogiado retornaría.


Cedería cargar el féretro
que se iría quemando
hasta las manos verlas
hechas incipiente ceniza.

No me perdonarían
si las cuerdas
no apretarían más
y yéndose
al fantasmal equilibrio
amordazado
verían.

Foto: holding de technoindigo
log

CU.atro

Cruce

Unas pequeñas campanillas
suenan
al romper el gran muro de vapor
y pasar a la siguiente estación
-me indica-
Donde algún tren habrá de llegar
desde la penumbra de ultramar.

Tr_es

División

Un ciego quiso
coser
la división.

No
quiso
escuchar
el cómo hacerlo.

Sólo
quiso
hacerlo.

Y mientras
quería
la división
ya no podía
ser
cocida.

DO.s

Descenso

Labios endebles
como almohadas deshechas,
al sopor
efímero,
frente a la muerte.

¿Qué vinagre podré beber?

U.-N.O-

No necesitaría
los ojos
más

Y feliz me deslizaría
a la piel cansada

Aunque sofocado
luego
me iría

E infeliz
surgiría
a leer
mis ojos
ajenos.

InterMedio Seis

Una larva con ímpetu
desea volar,
pero necesita ser capullo...



Jorge Eduardo Eielson escribe:

No es necesario escribir bien
Para escribir un poema
Se necesita sólo amar
Y amar solamente
Aunque lo mejor es siempre
No escribir

Del absoluto amor y otros poemas sin título. Valencia, Pre-Textos, Octubre 2005
/In pace/

Retazo de aliento

Dejé un vino casi tibio
detrás de tus venas secas
y no pudiste ni musitar
al tono de mi opaca voz.

Olvidé un retazo de aliento
debajo de tu suspiro inerte
y no volviste ni en sueños
al compás del maniatado ser mudo.

Deshice aquel cuadro transparente
con las ráfagas de ternura
mientras explotan mis pies
sobre tus canelas caderas.

Invertirme a aquel aguacero de frente
con la garganta maciza
mientras llora tu piano silente
sobre mis anhelos en la mar fría.

F_oto/s: Love Blood Smoke... de Delire Lucide & My oldest friend de Golden Silence

Escrito por: Antony Llanos Salomé

Los ojos se le han ido
volátiles
sedientos circulares


Sístole olvidaba
verse parada
taciturno veloz


Fallaba el ajedrez
partido

corporal sangrante
Escrito por: Antony Llanos Salomé

Dificultosa velocidad

Si me ven con las piernas
sumidas en la propia gangrena
la nada de dobles rieles
podrían alejarme de la putrefacción
tácitca.

Aunque la muerte ya no quiera màs
sus cuerpos desunidos
aquì fue donde los vio partir
con dirección al horizonte de lluvias amargas...

Cuando me ven ya no sostenerme de los arcos
el respiro se ha marchado
de aquel gran omóplato ennegrecido
por las cloaclas de la ciudad.

Ego: Omito la metáf_ora pura, para sólo ser enajenado tal vez en hiperbatones provoc/ado_s por los delirio_s que con/sigo trae la enfermedad.
Escrito por: Antony Llanos Salomé

Pertenecida por el hueso frío

De la mano sus tornillos
configurando la vuelta
tácita
pertenecida por el ocaso hambriento


De las curaciones sangrantes
suturando la soledad
expresa
pertenecida por el arlequín agujereado.

De la cara empalidecida
ahondando en sus membranas
terrenales
pertenecida por el hueso frío.

De las felonías mortales
acabando con sus suspiros
impresos
pertenecida a los labios del cielo.

Escrito por: Antony Llanos Salomé

Hoy...

El riachuelo de sus voces del mañana
ha alejado con firmeza
como tal calzado en subida
por las orillas de la naciente
sumergida en empequeñecidos albures
.
Escrito por: Antony Llanos Salomé

Horizonte de andares (alfa y beta)

De la unificación entre dos transeuntes parlantes, metapoesía.

-¿Por qué?-
Pregúntale a la mamá del toro.

Alfa: Horizonte de andares
provocado entre desmadres poéticos
desperdiciando sus fuegos fatales
se hace en hechos fallidos
e irreales como tales delirios nocturnos

Horizonte pegajoso
por donde ya no se puede caminar
con el tremendo peso
de los adornos bruñidos
por años futuros
sumergidos en subrepticios.

Horizonte encerrado
en el orificio negro
de sus pasos incrustados
contra las penas ajenas.

Horizonte castigado
como falda raída
por el viento desconsolado
que ha traído el verso
incompleto…

Beta: Horizonte de andares
si fuera como creía
una fábula dejaría
perdida en reposos fugaces
de un tormento ciego en disfraces.

Fot_o: son of a -- de Dill Pixels / Flickr.co_m

El día de su caza en otro

Escalones rozados
por sus rodillas rasmilladas
lentamente en rojo
ha de gotear su sangre ámbar

Decadente aparenta
contra las peroratas del perro
aunque ya no beba ni coma
con paciencia le ha de corroer el pecho

Dureza fría
persiste contra un lamento
dirigido desde su escopeta
el día de su caza en otro.

Sube en reflejos
paralelamente ficticios como la sal
hecha en polvos
tradicionales en su dolor parietal.

Debilidad ponzoñosa
que arremeten sus letras e hilos
hacia abajo, en furtiva estrategia
pueril.
Fo_to: dark eyes de N. Rissmann Photography / Flick.com

Rayos de luz

Pusieron un diafragma
entre las sienes en ignición
evaporando hasta los mareos
como rayos de luz
sobre las costillas de Adán.

Un vaso invertido
pudo contener las cátaras
férreas en resplandor
escondiéndose en las faldas
de la Venus azulada.

Canta, separación
churrigueresca.

Un momento más
a las opacas sábanas.

Una copa hervida
pudo sostener los vinos
de roca dura
escondiéndose en los zapatos
del Hermes empañado.

Pusieron un habitante
entre las grietas en estío gris
evaporando hasta los sudores
como rayos de luzsobre el escalímetro de Alberti.

InterMedio cinco

Mirada de halcón
que apunta a la luz del horizonte
ha de escindir el pergamino viejo,
contornos en mi exención
de piel refulgente
lames como perro hambriento.

Labras aceleradamente
mis terrenos sedientos por ver
para luego poseerte desenfrenadamente
las alas de ave salvaje.

Vivo soslayando mis extraños
tórridos recuerdos
bajo las pieles bronce
que aquél
pudo darme como plateada nostalgia.

Foto: L'homme à l'usine de Drakealone / Flickr.com

Tierras en polvo

Tierras en polvo
trazaron el norte
por mis talones rotos
antes de verte
en las calles oscurecidas
por el riego del sol espectral
soportando su distancia a la luna
cantandole a la melodía de sur...

Regresa viento del futuro
en frascos de luz viviente

para sumergiergirte al gran hoyo negro
de la nostálgica devoción
que haya podido crear el mar
frente a los magos del camino.


Llevando mis huellas
nuevamente a dormir
en los grandes brazos tuyos
haciéndome calidez...

Lazo rojo

Lazo rojo
aunque no sangren
tus anocheceres.

Lazo rojo
a la vera de un celaje
tus madrugadas.

Lazo rojo
alcance de ruedas latentes
tus amaneceres.

Lazo rojo…
lazos rojos
Lazo rojo…
lazos rojos

Lazos rojos
penetrando sus torrentes
asfixiados en desolación.

Lazos rojos
contra la dura pared
hechizando en petición

Lazos rojos
ahogando sus gemidos
inmersos en vapor…

Lazos rojos,
piel enrojecida

tal orgía enceguecida.

Lazo rojo,
mano desesperada

tal acordeón en ultramar.

¡Lazo rojo!


¡Lazos rojos!

Río perdido

sñAgua helada
vierten tus nostalgias,
embistiendo a la roca
de números ajenos

Los brazos de mi hermanos
han edificado
el cause que anuncia
la proximidad tenaz
desterrada al compás del silencio.

Sujeta las sogas entre el río
y los verdes campos,
germinarán,
intentando glorificar
al enmudecido vagabundo pasajero
mientras sus palabras se hacen
nadie podría venir
como tales perros
a los lejos

Reguera que ahora es
los pasos hicieron evaporar
hasta sus venas temerosas
en la neonumeral tierra
que algún día quise ser.

El horizonte después de las celdas

El viento quedó en prisión
y sus cadenas olvidó
atar
a las grandes puertas
por donde su alma vio escapar
hacia el infierno de adobe
en marcos de madera endeble.
Quise retornar en los días
de febril ablación
a la tierra seca en sol agudo.
Sin embargo, la luna cayó
a la pequeña cima del monte
y las estrellas musitando estaban
dentro de la línea del riachuelo
por donde mis huellas desaparecen
como sombras espectrales
llevando la llave de las celdas...
Foto: Apocalypse please de Kevin Day / Flickr.com

Una lluvia vino de visita

Una gota de agua cayó del tejado
-sólo fue una-

mientras enarbolaba el olor
a tierra húmeda
por los alrededores del campo;
el escudo, una hoja de eucalipto
y las astas de piedra.



Una lluvia vino de visita
y los niños corrieron
a jugar contra el barro
enjuagando las margaritas;
es algarabía sus aplausos
colmando las lejanías.


Un escampado se anunció
delineando la cresta de los gallos
revoloteando en el eje del pasado;
el amarillento aliento devuelve
la tibia primavera al agonizar de la vida suya.

A mis familiares de allá...